Los fusiles militares de percusión fueron un gran avance tecnológico y precursores de los grandes cambios armamentísticos en la segunda mitad del siglo XIX. Podemos considerarlos como armas de transición hacia los nuevos sistemas de repetición y desaparición de la pólvora negra como propelente de las armas ligeras. Su importancia en la historia se debe a lo convulso de las políticas geoestratégicas y los grandes conflictos en que se vieron envueltas. La actual sociedad moderna nos permite revivir y practicar con este tipo de armas con fines puramente lúdicos y deportivos.

 

Competición

El tiro con armas históricas se puede vivir de maneras diferentes, y la competición es solo una de ellas, y es inherente a cualquier prueba deportiva. Sin embargo el tiro deportivo es algo más que eso, no se trata de una prueba de rendimiento físico, ni siquiera de estrategia o habilidad, sino de técnica y autocontrol, donde la experiencia acumulada y el conocimiento del conjunto arma-carga-proyectil son determinantes. Sin esto último es prácticamente imposible conseguir resultados deportivos en Minié, al menos de forma regular.

 

El poco dinamismo de la especialidad es lo que nos permite resultar competitivos, con ciertas limitaciones, hasta una edad avanzada. En la modalidad de Minié, la experiencia y el conocimiento del arma pueden llegar a representar más del 50% de la competición.

 

Personalmente siempre he gestionado mis entrenamientos y competiciones de una forma racional, y teniendo en cuenta los factores mencionados anteriormente. Siempre he considerado que no debemos exigirnos el máximo rendimiento en todas las competiciones, pues resulta muy sencillo llegar al desánimo cuando los resultados no acompañan. En la planificación de la temporada deportiva siempre debe existir un objetivo principal, y sobre este debe centrarse todo el esfuerzo, el resto deben ser meras pruebas de ensayo. 

 

Aunque no merece un apartado especial, quiero destacar que para la competición al más alto nivel necesitaremos las mejores herramientas y equipo. Un fusil de calidad contrastada y un equipamiento y accesorios de carga acordes y de calidad, o al menos de la máxima calidad que nos podamos permitir. Un chaqueta de tiro económica no sirve igual que una fabricada a medida, y lo dicho vale para todo el resto de elementos que denominamos equipamiento.

 

Otro aspecto que me parece necesario para afrontar la competición con opciones, es la autoestima y seguridad en uno mismo y en el conjunto de arma, carga y proyectil. No se trata de creernos los mejores, sino de confiar en nuestra preparación técnica, pero al mismo tiempo entender que todos nuestros adversarios tienen la misma, y que cualquiera de ellos puede imponerse sin suponer demérito alguno para el resto de participantes, y mucho menos para nosotros mismos. Solo de esta forma podremos recuperarnos de un mal comienzo y reconducir una tirada, cualquier otra predisposición nos puede llevar a lo que el autor denomina modo autodestrucción.

 

La preparación física es importante en cualquier disciplina deportiva, y el tiro no queda exento. Sin embargo no necesitamos ninguna específica, cualquier ejercicio regular que mejore nuestra elasticidad y algo aeróbico para mejorar el fondo bastará. Con ello conseguiremos reforzar nuestro sistema cardiovascular y la resistencia. Ello no solo nos será útil para nuestro deporte, pues mejorando el funcionamiento del organismo, también lo hace nuestra calidad de vida. Y de alguna manera también prevenimos sobrecargas y lesiones.

 

Minié nos obliga a realizar 13 disparos en 30 minutos, y la posición de tendido puede resultar muy exigente en función del puesto de tiro, algunos camastros precisan titulación de alpinista para encaramarse a ellos.

Como decía tendido en avancarga es bastante exigente porque nos obliga a tumbarnos y levantarnos tras cada disparo, y además con relativa rapidez, pues el tiempo es limitado. Ello significa que cada vez que tomamos la posición, necesitamos estabilizar nuestra respiración y frecuencia cardiaca para poder ejecutar la parada y disparo en condiciones óptimas. Puede que en los entrenamientos no percibamos la falta de fondo, pues solemos ir a nuestro ritmo, pero en competición la cosa es distinta, pues pueden surgir imprevistos que nos obliguen a acelerar el ritmo.

 

Personalmente siempre he basado mi entrenamiento con varios ejercicios simples de elasticidad. La bicicleta o el running se encargarán de mejorar nuestro fondo. El entrenamiento continuado, en seco y tiro real, completarán los ejercicios que nos ayudarán a conseguir nuestros objetivos.

 

Debemos planificar nuestra temporada con un objetivo principal, y trabajar para llegar a dicha competición en el mejor momento de forma. Los ensayos con el conjunto de rifle-carga-proyectil deben ser continuados y en la fase última los entrenamientos deben realizarse en modo competición, midiendo el tiempo y con imprevistos.

 

En las fases previas los entrenamientos serán con un mayor número de disparos, preferiblemente solo en Minié, y tomando notas de todo. Los juegos a desplazar la zona de impacto apuntando a una zona distinta de la normal, son muy útiles a medio plazo, aunque no veamos utilidad en nuestros entrenamientos. Es un error querer hacer marcas en los entrenamientos, pues nos distraen del objetivo principal, que es el de aprender el comportamiento del tirador-rifle-carga en diferentes condiciones e imprevistos. Las marcas ya las haremos en competición.

 

Otro aspecto que me gusta remarcar es la conveniencia de entrenar el mismo campo de tiro donde se disputa el campeonato. Esto solo es posible en los nacionales e internacionales, sin embargo debiera ser normal en cualquier prueba de importancia. Debido a lo básico de los elementos de puntería de los fusiles militares de percusión, Minié es una disciplina sensible a las diferencias de luminosidad y cromáticas. Familiarizarnos con el puesto de tiro y comprobar que la zona de impacto es igual o similar a la que estamos habituados, nos dará un plus de confianza que nos ayude a conseguir nuestro objetivo.

 

En competición debemos ser realistas en nuestro objetivos y ajustarlos a nuestra realidad para no perder autoestima. Para afrontar eventos relevantes, tenemos que estar seguros y tener acreditada la marca que buscamos. Y solo lo conseguiremos a base de trabajo, disciplina y ensayos que garanticen que tenemos todo bajo control.

 

Considero importante descargar nuestra mente de lo más trivial, tanto es así, que en mi libreta de tiro se pueden leer y ver cosas tan simples como un dibujo con la forma de los elementos de puntería perfectamente ajustados y recomendaciones propias. Como anécdota, comentar que en el mundial 2014 disputado en Granada-España, me sorprendió ver en la maleta de un tirador alemán un Zouave como el mío, y similar anotación, un dibujo con la forma de las miras respecto del blanco. Creo que en el puesto de tiro es mejor tener la mente limpia y poder centrarnos únicamente en automatizar todo el proceso, desde la carga hasta el disparo pasando por todo lo que significa la posición y la estabilidad emocional. en definitiva, lo que hemos ensayado en tantas ocasiones. Cualquier distracción penaliza gravemente, y más en el tiro a 100 metros con miras abiertas, que requiere máxima exactitud.

Por si fuera de interés para los aficionados, a continuación transcribo la anotación de mi hoja recordatoria de tiro para la disciplina de Minié 2019, y a continuación las impresiones tras la competición de Minié en varios campeonatos de España que me parecen significativos para que se entienda que este tipo de anotaciones pueden ser de ayuda en el futuro, especialmente para no caer en los mismos errores que en el pasado.

 

 

Campeonato de España 2017. CEAR “Juan Carlos I” Las Gabias-Granada

10:00 horas. MINIÉ original en el puesto 23

Afronto esta prueba con ilusión, el entrenamiento del jueves me hace ser optimista, el Zouave se porta bien. Sin embargo, y al igual que la temporada pasada, sufriré bastante con la visión de los elementos de puntería, ya que no encuentro la posición idónea.

En esta ocasión y tras las pruebas del jueves, decido cargar con 60 de S3, 40 de sémola y proyectil copia del RCBS de 34,5 gramos engrasado con DR100 y calibrado a .582.

Empleo las gafas de tiro con arma larga y miras abiertas con una mejora de +2, que me son imprescindibles para ver el alza, aunque tienen el inconveniente de cansar la vista con mayor rapidez.

El primer blanco resulta alentador, a pesar de que comienzo con un 7 a las 2, reconduzco la tirada apuntando a la zona contraria y consigo finalizar con 1-10, 4-9s y 1-7.

El segundo blanco comienzo con 8s bajos y dos 10s. Y aunque no debe hacerse, decido continuar la tirada sin perder tiempo mirando el blanco, algo que en muchas ocasiones me ha sido de utilidad. Sin embargo en esta ocasión me paso con el ajuste de la puntería y acabo con tres 7s inesperados a las 9. Una lección más que de todas formas no me aporta demasiado, pues es muy posible que ya tuviera la vista fatigada por la corrección que me obliga a forzar más. Y aunque es posible que hubiera podido reconducir algún disparo, no creo que cambie mi forma de entender la competición.

El rifle se ha portado de maravilla, y la carga de 60 S3 es perfecta para el Zouave, pero impacta en zona distinta a la carga habitual. Finalizo con 88 puntos.

 

 

Campeonato de España 2018. CEAR “Juan Carlos I” Las Gabias-Granada

11:00 horas. MINIÉ original (Zouave) en el puesto 18

Tengo ilusión en esta prueba, creo que por primera vez tiraré con las miras centradas y el entrenamiento del jueves me hace ser optimista. En las pruebas del jueves puse el catalejo a la derecha y mi posición en el puesto era casi perpendicular en el lado izquierdo del camastro, de lo contrario no veo el blanco.

En este puesto de tiro que me corresponde para la competición, puedo situarme ligeramente cruzado hacia el lado derecho, posición normal. El catalejo sobre uno de los trípodes que he llevado en el lado izquierdo y delante, de forma que puedo mirar con relativa facilidad.

Cargo con 53 S2, 40 de sémola y proyectil copia del RCBS engrasado con DR100 y calibrado a .582.

Empleo las gafas de tiro con arma larga y miras abiertas con una mejora de +2, que me son imprescindibles para ver el alza, aunque tienen el inconveniente de fatigar la vista con mayor rapidez. No veo bien y debo modificar la posición de tiro para retrasar la cabeza y mejorar la visión de los elementos de puntería, o al menos mantenerla un poco más. De cualquier manera el alza desaparece y hay que mantener la cara en el sitio. Apunto centrado dejando algo de luz.

El disparador va duro, como corresponde a un arma militar, y me cuesta asegurar los disparos. En ocasiones se me acaba el aire y el disparo no ha salido.

El primer blanco resulta alentador y confirma que las miras están centradas. Disparo con precisión y relativa rapidez. En el proceso de carga me aseguro que la carga baja a la recámara con unos golpes en la culata sobre una zapata de proyección que pongo en el suelo. Este primer blanco me sorprende, pues no veo con nitidez el alza, solo el punto y durante poco de tiempo.

El segundo blanco mi guerra será ver las miras, estoy forzando y la fatiga aparece. Trato de ajustar sabiendo que perderé el alza, pero tratando de mantener la cara puesta, como me decía Manuel Astudillo, y parece que no es una mala fórmula. Los blancos así lo atestiguan, y finalmente sumo una marca de 95 puntos. Quedo gratamente sorprendido, solo un ocho en 13 disparos. Resulta casi incomprensible como un rifle de este tipo es capaz de hacer esto. Acabo contento con el Zouave que una vez más me ha sorprendido.

Campeonato de España 2013, CEAR Granada. Sesión de entrenamientos previos para adaptarse al puesto y luces. Nunci Rodríguez y Marta Galán.

 

Mundial 2004, Batesville-Indiana-EE.UU. Curioso modelo del fusil US Springfield fabricado por Colt. Todo en el resalta calidad de ajustes y materiales.

 

Campeonato de Europa 2009, Valencia-España. Entrada de concurso Minié original. Los representantes españoles Joaquín Lalaguna y Emilio Barquín en los puestos 6 y 8 respectivamente.

 

 

Mundial 2004, Batesville-Indiana-EE.UU. Colección de modelos distintos del US Springfield. Todos a la venta en la feria de armas. Abrumador.

 

Campeonato de España 2018, CEAR Granada. entrada de competición de Minié.

 

Campeonato de España 2019, CEAR Granada. Timo Naatanen insuflando su aliento al ánima del cañón para aportar humedad. Una técnica muy americana que seguramente aporta tranquilidad espiritual.

 

Campeonato de España 2017, CEAR Granada. En competición no solo debemos tirar con exactitud, también es obligado gestionar los tiempos. Treinta minutos no dan para mucho. Galán se desenlaza la correa, pone el martillo en posición de medio armado al tiempo que se levanta y retrocede al puesto de carga. Un proceso mecánico al que te habitúas.


 

Campeonato de España 2019, CEAR Granada. En ocasiones resulta conveniente pararnos unos segundos a meditar, especialmente cuando las cosas no están saliendo como esperábamos.
 

 

Manuel Astudillo en una competición Copa Presidente de 2008 disputada en Cantoblanco-Madrid.


 

Luciano Porta en una competición Copa Presidente 2010 disputada en Mataró-Barcelona.


 

Campeonato de España 2019, CEAR Granada. Antonio Cerdán participa con su réplica del Lorenz. Un rifle difícil como lo son todos los militares, pero con muchas posibilidades.

 

 

 

US Springfield 1861

 

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